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Cosmic Frog [Reseña]

Nos acercamos a Cosmic Frog, un juego de mesa difícil de catalogar, que derrocha originalidad por todos los lados de la caja. En él, cada jugador representa a una rana de tres kilómetros de altura que vaga por el cosmos, engullendo fragmentos de un mundo destruido hace mucho tiempo. Fantasía psicodélica en vena, de la mano de 2tomatoes en su edición dual español/francés.

En esta entrada vamos a comentar de qué trata el juego, sus claves y qué podemos encontrar en la caja. Para terminar, os dejaré los puntos negativos y destacados, y en la conclusión compartiré mi opinión final.

En Cosmic Frog nuestro objetivo será conseguir tierras, engulléndolas en nuestro gaznate para luego regurgitarlas en nuestro tablero de bóveda cósmica. Durante el proceso, antes de depositarlas, otras ranas podrán atacarnos (y te aseguro que lo harán) para quitarnos las tierras recolectadas. Cada rana inicia la partida con una carta de habilidad, elegida de entre dos opciones repartidas al azar. Estas cartas de habilidad añaden a las acciones básicas nuevos efectos, o directamente rompen las reglas, cambiando las estrategias, añadiendo profundidad y color al juego.
La partida termina cuando se hayan recolectado todas las tierras de la Esquirla, o esta colapse al ser destruidas ciertas losetas de fractura estructural. La rana que tenga más puntos será la ganadora. Ganaremos puntos por nuestra colección, tanto por elementos diferentes conseguidos como por líneas rectas con el mismo tipo de tierra, siendo por lo tanto clave el orden en que las recolectamos y luego las colocamos.

Sin profundizar mucho en las reglas, vamos a comentar como se juega.
Lo primero a tener en cuenta es el mazo de Cartas de Acción, que marca la dinámica de la partida. Cada jugador tiene el mismo número de cartas de su color en ese mazo. Cada turno se revela una carta, y el jugador cuyo color haya sido revelado realiza una acción. Con opción de gastar dos cristales de Brío (el recurso del juego) para realizar una acción extra (que no se puede combinar con la acción de Descanso, sea cual sea el orden). Algunas acciones las podremos hacer tanto en la Esquirla como en el Éter, y otras son propias de cada lugar. Son: Saltar (moverse o aterrizar), Atacar (como consecuencia de un salto que termina en el hexágono de otra rana o sin restricción en el Éter), Recolectar Tierras, Regurgitar tierras en nuestra bóveda, Descansar para recuperar Brío, Rebotar (un salto especial que nos permite saltar desde un borde de Esquirla a otro) o Saquear la Bóveda de una rana que haya sido empujada del Éter a las Dimensiones Exteriores.
Debido a este sistema, puede suceder que un jugador encadene varios turnos, o incluso haga toda su ronda seguida, teniendo que esperar a la siguiente para volver a actuar. A partir de la segunda ronda, a este mazo de acción se añaden dos cartas de evento, Impacto de Astilla y Flujo de Éter, que al ser reveladas harán que vayamos destruyendo losetas de terreno o cambiar la carta de habilidad de nuestra rana.

Mi primer acercamiento a Cosmic Frog fue con cierto escepticismo. Tenía la sensación de que la disparatada temática iba a dificultar la inmersión en la partida. O que su planteamiento era demasiado caótico para encajar en mis grupos de juego. Todo esto se dispersó con el primer acercamiento a las reglas. Y se confirmó en mesa. Podrá gustar mas o menos, pero hay juego en la caja. Una definición acertada sería la de juego de adaptación y gestión del equilibrio entre riesgo y recompensa. Aunque la suerte juega un papel importante, no es un tirada dados. Tiene su componente estratégico. Hay que pensar muy bien en que gastamos nuestro turno, teniendo en cuenta que no sabemos cuando nos volverá a llegar la oportunidad de actuar. El tempo y el orden en que hacemos las acciones también es importante. Tener el gaznate lleno nos convierte en objetivo de otras ranas. Puede ser buena idea organizarse para en un mismo turno movernos al Éter y dejar las tierras en nuestra Bóveda. O no, ya que nos quedaríamos en el Éter sin más acciones y un ataque ahí nos podría empujar a las Dimensiones Exteriores, dejándonos fuera de juego algunos turnos. Mientras regresamos, otras ranas tendrán la opción de saquear nuestra reserva de tierras. La gestión de los descansos para recuperar Brío es otra clave. Con el Brío podremos realizar una acción extra, potenciar nuestras tiradas de combate o mantener nuestra carta de habilidad entre otras cosas.
En mi caso, funcionó muy bien en diferentes grupos. Pero es un juego grupo dependiente, debido principalmente a los momentos de interacción directa, con ciertas dosis de puteo. Si algún jugador no sabe gestionarlos, o no disfruta con ellos, el juego se le va a hacer cuesta arriba. Además, se pueden dar largas esperas entre turnos, que pueden sacar de la partida a quien le toque sufrirlas. Tampoco es un juego con una gran profundidad, y aunque vienen reglas extra, y se puede jugar por equipos, no le vendría mal algún modo tipo torneo o campaña. Hay varias expansiones publicadas en inglés, esperemos que 2tomatoes pueda traerlas en nuestro idioma.

Respecto a la edición, 2Tomatoes nos ofrece una versión dual en Español y Francés, algo sobre producida en mi opinión, como ya pasaba con el original en inglés. Los mazos de cartas de habilidad y acción vienen duplicados. Los tableros de jugador tienen un idioma por cara y el tapete, de buena calidad, comparte una única cara impresa para los dos idiomas. Trae seis miniaturas de rana, con tres poses repetidas, desaprovechando la oportunidad de hacer cada mini diferente. De la edición hay que destacar la calidad del arte, que hace del juego un producto especial. Se agradece mucho algo que se sale de las ambientaciones habituales. Por poner alguna pega, la portada luce como impresa en baja resolución, o mal redimensionada. No sé si es una decisión artística sin más o una cuestión de calidad. En cualquier caso, es una queja muy menor. Para acabar, el manual, como viene siendo ya tradición, podría estar mejor estructurado. Mi consejo habitual es ver un vídeo de como se juega antes de leer el manual, para enfrentarnos a él con algunos conceptos ya asimilados. Lo compensa con un ejemplo de partida que aclara bastante la situación. Y me han gustado las ilustraciones y maquetación al estilo de los manuales de rol antiguos. .

CONCLUSIÓN FINAL

Cosmic Frog es un excéntrico y divertido juego de estrategia. Se apoya en un espectacular arte psicodélico, que junto a las mecánicas, traslada de manera solvente la temática a la mesa. Te sientes realmente una rana gigantesca, engullendo trozos de un planeta moribundo, aplastando de un salto a otras de tu especie, adaptándote continuamente al caos. En la parte negativa, hay azar y enfrentamiento directo entre jugadores, la experiencia puede quedar descafeinada si el grupo no acepta esta premisa. Además, se puede echar en falta algo más de profundidad y recorrido en la propuesta. Por último, es un juego encarecido por la calidad y materiales de sus componentes. La edición original pecaba de lo mismo, y en cierto modo, ese lujo algo excesivo refuerza la excentricidad del conjunto, pero es algo a tener en cuenta en la valoración final.

➕ Puntos positivos ➕

  • Propuesta original a varios niveles (arte, temática, mecánicas y edición).
  • Escala bien desde los 3 a los 6 jugadores, y se puede jugar por equipos a partir de 2 jugadores.
  • A pesar del elevado impacto de la suerte, no es un tira dados automático. Hay que gestionar el caos.


➖ Puntos negativos ➖

  • La sobreproducción, en consonancia con la extravagante propuesta, aumenta el precio.
  • Echo en falta más contenido. Algún modo de torneo o campaña, por ejemplo.
  • Si a ti o a tu grupo no os gusta el azar ni el enfrentamiento directo, este juego tiene bastante de ambas cosas.


Teniendo todo esto en cuenta, y en su categoría, Cosmic Frog se ha ganado el sello de Calidad Goblin de 4 Estrellas.