Furia en Guadalcanal [Reseña]
Qué bonito es cuando un juego nos abre el apetito por leer, investigar y profundizar en temas que antes solo conocíamos de pasada, que nunca habían llamado especialmente nuestra atención. Esa chispa de curiosidad, que transforma un pasatiempo en una experiencia enriquecedora, es justamente lo que me ha pasado mientras preparaba Furia en Guadalcanal. Un juego de guerra naval, que simula el conflicto entre Estados y Japón durante la Segunda Guerra Mundial por el control de la Isla del Pacífico.
En esta entrada vamos a comentar de qué trata el juego, sus claves y qué podemos encontrar en la caja. Para terminar, os dejaré los puntos negativos y destacados, y en la conclusión compartiré mi opinión final.
Ficha:
60’-120’
2
Draco Ideas
Yasushi Nakaguro
Matias Cazorla, Yasushi Nakaguro
PVP 30 €
En Furia en Guadalcanal cada jugador representará un bando, la Armada Imperial Japonesa o la Armada Estadounidense, durante la Campaña de las Islas Salomón, y más concretamente durante la Batalla de Guadalcanal, que duró desde agosto del 1942 a febrero de 1943.
Una partida dura cuatro turnos, cada uno con cuatro fases diferenciadas
- Fase de Eventos: el jugador sin iniciativa tira un dado, se aplica un evento en función del resultado.
- Fase de Task Forces: los jugadores forman sus escuadras (llamadas en el juego Task Forces) en secreto, y se mantendrán boca abajo hasta entablar contacto con el enemigo durante la fase de operaciones. Estas pueden ser de tres tipos (anfibias, buques de combate o portaviones).
- Fase de Operaciones: los jugadores se turnan realizando operaciones con sus escuadras (moverse, desembarco en Guadalcanal, ataque aéreo, bombardeo naval.. etc).
- Fase de Retorno: es la fase de recuperación de flota y mantenimiento. Se ajusta el nivel de iniciativa.
Al final del cuarto turno ganará el jugador que tenga el marcador de iniciativa en al menos su casilla uno. Si no, la partida terminará con empate. Hay un modo opcional en el que los barcos hundidos dan puntos, afectando al resultado, pudiendo incluso ganar el jugador sin iniciativa. Siendo este modo el que mas me gusta, y creo, mejor encaja con lo que busca transmitir el juego.
En resumen, y sin profundizar en el sistema de combate dirimido por dados, en eso consiste una partida a Furia en Guadalcanal.
El juego nos plantea una simulación a nivel táctico, disponiendo de varios elementos clave que ayudan a entrar en situación. Como la importancia del control de Guadalcanal, y en concreto el aeródromo de Campo Henderson. Estados Unidos buscaba establecer una base aérea en la isla, que serviría de apoyo para todas las operaciones en el propio Guadalcanal, y en las Islas Salomon en general, limitando el perímetro de acción de la flota japonesa, dando un gran salto en el Pacífico. El juego lo representa con el medidor de iniciativa, siendo el jugador que controla la isla el que tiene la iniciativa y el control de Campo Henderson, que sólo puede ser desactivado por un bombardeo naval exitoso. Mientras este aeródromo está operativo, la única manera de desembarcar tropas en la isla, y por lo tanto afectar a la iniciativa, es a través del Tokyo Express (unidad de transporte y a la vez combate, únicamente en el bando japonés), reproduciendo así el juego la capacidad japonesa para las operaciones navales nocturnas. Otra clave que vemos representada en el juego es la mayor eficiencia estadounidense en las reparaciones. Los barcos dañados norteamericanos se recuperan en un turno, los japoneses en dos.
Pero sin duda, donde está toda el meollo del juego es en la fase de creación de Task Forces, y en su posterior despliegue. Durante esa fase crearemos nuestras escuadras con los barcos disponibles, cada escuadra tiene su propósito y sus limitaciones. Los portaviones no pueden entrar en las zonas del archipiélago, y los barcos de transporte y desembarco no pueden ir en flotas de portaviones, que por otro lado nos interesará formar con algún barco de combate de escolta. Al crear estas formaciones tendremos que colocarlas en orden sobre el medidor de operaciones, y en ese mismo orden podremos desplegarlas durante la fase de operaciones. Hay que pensar muy bien como las disponemos, por ejemplo, si estamos defendiendo Guadalcanal será interesante tener pronto barcos de combate de naval que puedan defender la isla, o el jugador japonés deberá contemporizar la salida de sus transportes, intentando primero salir con barcos capaces de dañar Campo Henderson.
La edición es otra maravilla por parte de Draco Ideas. No estamos ante una mera traducción. La gente de Draco Ideas ha mejorado la versión original, rediseñando la mayoría de elementos, como el manual o la caja, compacta y con cierre imantado. La calidad de las fichas es correcta y vienen dos trípticos de ayuda, que también sirven para tapar nuestra zona de despliegue durante la fase de Task Forces.
CONCLUSIÓN FINAL
Furia en Guadalcanal es un ligero y tenso juego de guerra naval, que nos sumerge de manera convincente en este conflicto de la Segunda Guerra Mundial. Sentiremos la tensión formando nuestras escuadras y desplegándolas por el Oceáno Pacífico, combatiendo los portaviones y barcos enemigos, para poder desembarcar y tomar el control de Campo Henderson. Todo ello en una cuidada edición totalmente rediseñada por Draco Ideas. En la parte negativa, la gran batería de reglas y restricciones para cada tipo de barco, o task force, hacen de su aprendizaje algo pesado. Como todo juego de combate con dados, y la vida misma, el azar puede desbaratar la partida. Y debido a su simpleza y ligera profundidad, la rejugabilidad está limitada.
Puntos positivos 
- Edición compacta, bonita y barata.
- Se prepara muy rápido y las partidas fluyen con ritmo. Hay momentos de verdadera tensión en la toma de decisiones.
- Sin una gran profundidad, simula muy bien los pormenores de la Batalla de Guadalcanal y te mete en su temática.
Puntos negativos 
- La ensalada de mini reglas y restricciones hace que el primer acercamiento sea confuso.
- Aquí se tiran los dados, y hay que aceptar que una mala racha eche al traste una buena estrategia.
- Quizás es injusto porque la propuesta lo asume con su ligereza, pero se puede quemar rápido si se le dan muchas partidas.
Teniendo todo esto en cuenta, y en su categoría, Furia en Guadalcanal se ha ganado el sello de Calidad Goblin de 4 Estrellas.
