Polis (2020) [Reseña]

En esta entrada vamos a comentar, y reseñar al estilo Goblin, Polis (segunda edición) un juego de mesa competitivo para 2 jugadores. El autor del juego es el zaragozano Fran Díaz, y está editado, en una segunda y saneada edición, por Devir.
Polis es difícil de enmarcar en una categoría ya que amalgama varias mecánicas y estilos. Sin duda alguna tiene espíritu de wargame; hay un mapa, tendremos dos ejércitos, hay diferentes tipos de unidades (terrestres y marítimas), tiradas de dados, temática muy marcada y reglas como el límite de apilamiento, control de territorios, movimiento, etc, que pertenecen a este tipo de juegos. Pero también tiene mucho de gestión de recursos, economía y comercio, buscando el desarrollo de nuestra facción. En la primera parte explicaremos por encima la estructura del juego, mecánicas y reglas. Para terminar, os dejamos los puntos negativos y positivos y en la conclusión nos mojaremos con nuestra más verdosa opinión.

Una partida se divide en tres rondas, cada una representa un período de la guerra del Peloponeso. Al inicio de cada ronda desvelaremos un evento, que tendrá un efecto inmediato o pasivo hasta la siguiente ronda.
Durante la ronda, Atenas y Esparta se van alternando en tunos de dos acciones (crear hoplitas, mercaderes, galeras, comerciar, realizar un asedio, mover cualquier de los tres tipos de unidad, recaudar impuestos, iniciar un proyecto, provocar guerra civil).
Si al final de cualquier turno en algún territorio, o mar, las unidades totales de ambos bandos son 8 o más, tendrá lugar una batalla. Las batallas se dirimen con un peculiar y original sistema de cartas.
Al final de cada ronda se hace una puntuación de prestigio intermedia. Y al final de la tercera se produce la puntuación final de partida. El jugador que tenga la combinación de prestigio y población más alta ganará. Durante la partida, si algún jugador tiene que pagar prestigio o alimentar a la población de su capital y no puede, perderá instantáneamente.
Polis es esencialmente un juego de gestión y estrategia, dónde las guerras (batallas), pasan a segundo plano. Los enfrentamientos se producirá, principalmente, por el control de rutas de comercio o territorios cuyos recursos nos interesen. Dentro de esa gestión de recursos, la del prestigio será la más importante, ya que nos dará puntos de victoria y es el recurso necesario para realizar la mayoría de operaciones (mover unidades, cobrar impuestos, asediar, etc).
El trigo es el siguiente recurso en importancia. Difícil de conseguir, habrá que acudir al comercio exterior para cubrir la necesidad de nuestros ciudadanos.
Con la plata podremos comprar proyectos (que nos dan prestigio durante y/o al final de la partida) o utilizar a nuestro próxeno (embajador) para ir incorporando ciudades de manera política, provocando guerras internas. Esta es una muy buena alternativa a los asedios, que requieren una inversión previa de prestigio y tienen el riesgo de que la tirada de dados no salga.
La madera, el vino y el metal nos servirán para crear unidades y comerciar.
La gestión de la población también es interesante. Nos dará puntos de victoria al final de la partida, y con los cubitos de población iremos generando nuestros ejércitos, galeras y comerciantes.
Pero a pesar de toda esa gestión, que puede recordar más a un eurogame (juego basado en sus mecánicas) que a un wargame clásico, la carga temática se mantiene intacta durante la partida. Sientes como tu liga de ciudades estado se desarrolla, notas la tensión por dominar los territorios y la responsabilidad de equilibrar la balanza de recursos. Lo que lo hace una experiencia de juego muy redonda. Sumamos a todo el gran diseño gráfico de esta segunda edición, dónde se ve la experimentada mano del equipo editorial de Devir.

60’-120′
2 jugadores
Devir Iberia
Fran Diaz
50€ PVP
Puntos negativos 
- Echo de menos algún evento más. Sólo tres, uno en cada era, me parecen pocos para un juego temático. Ayudarían a que tuviera aún mas temática (a cambio de añadir mas azar, claro).
- El comercio podría estar un poco más desarrollado. Dejándonos adquirir más recursos y no solo plata o trigo, por ejemplo.
- Abstenerse jugadores casuales. Para disfrutarse al máximo requiere un par de partidas de aprendizaje y que los jugadores se pongan en modo navajero y activen el modo competitivo.
Puntos a destacar 
- Combina muy bien la interacción entre jugadores con la gestión de recursos. El resultado es muy satisfactorio, contundente y adictivo.
- Está segunda edición es una delicia, la caja es contenida y el inserto que trae perfecto.
- El original sistema de batallas basado en cartas. Encaja con el juego y el argumento mejor que las típicas tiradas de dados.
- Producto nacional, tanto el autor como la editorial. Durante muchos años ha sido uno de los grandes títulos de nuestra, cada vez más prolífica, industria lúdica.

CONCLUSIÓN FINAL
Polis es un excelente juego de estrategia y enfrentamiento directo para dos jugadores. El tema es la Guerra del Peloponeso, y hay batallas y conquistas, pero la gestión de tu liga y sus recursos lo es todo en el juego. La tensión entre los dos bandos está presente durante toda la partida, partida que se te pasará volando y te dejará con ganas de más. En la parte negativa, es un juego que requiere de varias partidas para dominarlo y entender las dinámicas, así como un par de jugadores con un marcado espíritu competitivo.
Teniendo todo esto en cuenta, y en su rango, Polis se ha ganado el sello de Calidad Goblin de 4,5 Estrellas.
